Coordinador de Bienestar y Delegado de Protección Nivel I
Conoce todas las herramientas y estrategias que han de llevar en todos los centros educativos, deportivos y de ocio y tiempo libre.
Una nueva figura OBLIGATORIA en TODOS los centros donde asistan y convivan niños, niñas y adolescentes y con su principal función PREVENIR, DETECTAR Y PROTEGER a los menores contra la VIOLENCIA y el ACOSO en el entorno escolar o deportivo
Coordinador de Bienestar y Delegado de Protección es una figura esencial en todos los centros educativos, deportivos y de ocio y tiempo libre. Su presencia es obligatoria en todos los lugares donde niños, niñas y adolescentes asisten y conviven. Su función principal es prevenir, detectar y proteger a los menores contra la violencia y el acoso en el entorno escolar o deportivo.
A través de un curso especializado, adquirirás todas las herramientas y estrategias necesarias para llevar a cabo esta importante labor. Obtendrás las habilidades necesarias para detectar eficazmente cualquier forma de violencia y acoso, así como para implementar los protocolos correspondientes de formación, implantación e intervención.
Este curso te capacitará para obtener el nivel I de acreditación y ejercer la figura de delegado de protección en tu centro. Como delegado de protección, serás el responsable de asegurar un entorno seguro y saludable para los jóvenes, brindándoles apoyo, orientación y protección contra cualquier forma de violencia.
Tu labor consistirá en identificar situaciones de riesgo, proporcionar intervenciones tempranas, promover la prevención y coordinar las acciones necesarias para proteger a los menores. Serás un defensor activo del bienestar y la seguridad emocional y física de los jóvenes en tu centro.
Convertirte en delegado de protección es una oportunidad para marcar una diferencia significativa en la vida de los niños, niñas y adolescentes. Serás un referente y una voz confiable a la que acudir en caso de necesidad. Tu compromiso contribuirá a crear un entorno inclusivo y respetuoso, donde los jóvenes puedan desarrollarse plenamente.
En resumen, ser un delegado de protección implica adquirir conocimientos y habilidades especializadas para prevenir, detectar y proteger a los menores contra la violencia y el acoso en los ámbitos educativos, deportivos y de ocio y tiempo libre. Obtendrás la certificación de nivel I, que te capacitará para ejercer esta importante función y convertirte en un defensor activo del bienestar de los jóvenes en tu centro.
Coordinador de bienestar y Delegado de protección