Proceso · Informes · Recorridos
El informe no es el final. Es el punto de partida para intervenir.
ECIA no se limita a evaluar y enviar un documento. La lectura se convierte en conversación, práctica y acuerdos aplicados al reto real.
El proceso puede ser individual, de liderazgo, de equipo o formar parte de un recorrido más amplio. Cambian las piezas y la duración, pero no la lógica: primero comprendemos qué está ocurriendo; después utilizamos la información necesaria para producir un cambio observable.
Antes del cuestionario
El primer paso no es medir. Es definir qué problema necesita resolver la empresa.
Si el objetivo no está claro, un informe puede resultar interesante y no cambiar nada. Por eso el proceso comienza con una conversación sobre síntomas, impacto, personas implicadas y resultado esperado.
No es lo mismo acompañar a un nuevo mando que mejorar la comunicación de un equipo, preparar una promoción o intervenir en un conflicto entre áreas. La evaluación puede aportar información en todos esos casos, pero el alcance, la devolución, las sesiones y los entregables deben ser distintos.
El Siete no propone un paquete idéntico para todas las empresas. Define un recorrido proporcionado: qué necesitamos saber, quién debe participar, cómo se utilizará la información, qué conversaciones deben producirse y cómo se comprobará que lo trabajado llega al día a día.
Reto
Qué está ocurriendo y qué consecuencia tiene para personas y resultados.
Alcance
Lectura individual, relación de liderazgo, equipo o proceso organizativo.
Cambio esperado
Qué conducta, conversación o acuerdo debe observarse después.
Uso de la información
Quién recibe qué, con qué finalidad y bajo qué condiciones de confidencialidad.
Antes de hablar de la herramienta
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Un proceso, no un envío
La información adquiere valor cuando se interpreta con contexto y se transforma en decisiones.
El gráfico no conoce la historia completa, la cultura, el puesto ni el problema. La devolución permite contrastar la lectura, evitar simplificaciones y conectar los resultados con situaciones reales. Después se diseña la práctica necesaria.
Proceso completo
Del problema a la aplicación.
No todos los proyectos necesitan la misma profundidad. Estas seis fases forman el marco de trabajo y pueden agruparse o ampliarse según el objetivo.
01 · Conversación inicial
02 · Diseño del alcance
03 · Evaluación ECIA
Proceso individual con instrucciones claras y soporte cuando se necesita.
04 · Análisis
Lectura de conducta natural, adaptación, presión y contexto del proyecto.
05 · Devolución
Conversación profesional para comprender, contrastar y aplicar la lectura.
06 · Trabajo individual
Preparación de decisiones, feedback, liderazgo o plan de desarrollo.
07 · Trabajo con el equipo
Casos, simulaciones, acuerdos, roles y reglas de funcionamiento.
08· Continuidad
Práctica entre sesiones, seguimiento y revisión del cambio.
Informes y piezas
No existe “el informe ECIA” como una única entrega para todo.
Las piezas se seleccionan según el problema y la persona que debe utilizarlas. Un participante, un responsable y un equipo necesitan lecturas diferentes.
Mostrar todas las páginas de un informe no explica el proceso. Lo importante es qué pregunta responde cada pieza y qué decisión permite preparar.
Cómo son las sesiones
Comprensión, práctica y transferencia.
Las sesiones no consisten en explicar perfiles durante horas. La lectura se utiliza para trabajar situaciones que la persona o el equipo reconoce como propias
Recorridos posibles
La duración depende del cambio, no de un catálogo cerrado.
01
Lectura individual breve
02
Desarrollo de un mando
03
Intervención de equipo
04
Programa organizativo
Preguntas frecuentes
Qué conviene aclarar antes de comenzar.
¿Se puede contratar únicamente el informe?
El alcance puede ser breve, pero recomendamos que exista una devolución profesional. Sin conversación y contexto aumenta el riesgo de simplificar, interpretar mal o convertir la lectura en una etiqueta.
¿Cuánto tarda una persona en completar la evaluación?
El tiempo operativo es limitado, pero no debe confundirse con la duración del proceso. La parte que genera valor es la interpretación y su aplicación al reto definido.
¿Todos los participantes reciben lo mismo?
No necesariamente. El contenido y nivel de detalle dependen del proyecto, la función de cada persona y los acuerdos de confidencialidad.
¿Cómo se trabaja la confidencialidad?
Antes de comenzar se acuerda quién accede a cada información, para qué se utilizará y cómo se realizará la devolución. La finalidad debe ser clara y coherente con el desarrollo profesional.
¿Las sesiones pueden ser presenciales y virtuales?
Sí. El formato se diseña según objetivos, número de participantes, localización y tipo de práctica necesaria. También pueden combinarse ambos formatos.
¿Qué ocurre entre una sesión y la siguiente?
Cuando el recorrido lo requiere, se incorporan microvídeos, preguntas de observación, pequeños retos, recursos y un canal de acompañamiento para mantener viva la aplicación.
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Hablemos del problema real
El recorrido adecuado empieza entendiendo qué necesita cambiar.
Cómo funciona ECIA